El fenómeno estereoscópico no es nuevo, existe desde los tiempos de Leonardo da Vinci. Apareció a finales de los años 30 y años más tarde se desarrollaron diversas aplicaciones con dibujos. Durante la década de los 50 se comenzaron a construir las primeras cámaras fotográficas estereoscópicas.
La primeras películas en 3D no llegarían hasta los años 50, donde se empezaron a exhibir diferentes títulos en salas de cine, las cuales no tuvieron repercusión alguna en taquilla, los problemas de calidad de las mismas hicieron que el público rechazara este tipo de formato.
El 3D empieza a resurgir a finales de los 80 con la llegada de los grandes formatos como IMAX, donde se consiguen espectaculares imágenes con alta calidad y definición. Los resultados son buenos, pero el coste es muy elevado, por eso, las salas convencionales de cine siguen apostando por el clásico 3D en 35mm y la exhibición en formato anaglifo (dos capas de color, superpuestas pero movidas ligeramente una respecto a la otra para producir el efecto de profundidad).
En el año 2007 con la llegada de los proyectores digitales a las salas de cine y la producción de los primeros títulos en 3D comienza a emerger el negocio de este nuevo formato.
Actualmente el cine digital ha revolucionado absolutamente esta técnica, cada vez son más los cines que han incorporado proyectores digitales, los cuales permiten exhibir películas con tecnología 3D a un coste mucho más asequible.
La calidad y espectacularidad de las imágenes nada tiene que ver con los antiguos formatos anaglifo donde el espectador se colocaba sus gafas de cartón y recibía un efecto 3D bastante mediocre.
Los mas importantes productores y directores de Hollywood como Jeffrey Katzenberg, James Cameron o Steven Spielberg, ya han calificado el fenómeno 3D como la nueva revolución del mundo cine, comparable al paso del cine mudo al sonoro o del blanco y negro al color.
La rentabilidad de las películas en 3 dimensiones es mucho mayor y los grandes estudios se lanzan al negocio 3D con nuevas producciones en este formato, incluso convirtiendo en imagen tridimensional míticas películas rodadas originalmente en 2D como Titanic, Star Wars o Toy Story.
Actualmente el parque de pantallas con tecnología 3D en España supera las 250, una cifra que contrasta con las 23 pantallas que había en 2008.
El siguiente paso es la televisión. En este campo se están haciendo grandes avances, Se están desarrollando monitores en los que no es necesario utilizar gafas especiales para su visualización. Marcas como Sony, Phillips, Panasonic o HP ya han comenzado a comercializar sus primeras pantallas de televisión y monitores en 3D.
El cine, los videojuegos y las retransmisiones deportivas son los primeros acontecimientos en los que se utilizará la tecnología 3D en televisión aplicada al uso doméstico. |
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